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Cuando un menor desaparece, hay quienes no permiten que su nombre se borre del mundo

Cuando desaparece un menor, el tiempo se vuelve enemigo, el miedo se multiplica y la incertidumbre lo envuelve todo. En ese callejón, hay quienes tienden la mano y ayudan a las familias. Asociaciones que no solo buscan, sino que acompañan, visibilizan y sostienen. Diferentes entidades trabajan para hacer del dolor ajeno su principal causa de actuación.
Tres de las asociaciones más destacadas en la búsqueda y acompañamiento de desaparecidos y menores desaparecidos en España son SOS Desaparecidos, ANAR y QSD Global. También se suman otras asociaciones que nacen del compromiso de una familia que convirtió su tragedia personal en lucha colectiva como es el caso de AFADECOR.
sos desaparecidos:
Alerta en movimiento
Desde hace más de diez años, cada vez que alguien desaparece, SOS Desaparecidos transforma la alarma en acción.
Constituida oficialmente en 2010, esta organización sin ánimo de lucro lleva activa desde 2007, en su caso trabajan sin descanso para localizar personas desaparecidas de cualquier edad.
A través de sus canales digitales y redes sociales, difunden con la mayor rapidez posible las alertas, convirtiendo cada publicación en una posibilidad de localizar a la persona desaparecida. Esa velocidad y capacidad de alcance ha sido clave para conseguir reencuentros y mantener la búsqueda activa, incluso cuando el tiempo juega en contra.
Pero no solo visibilizan, también asesoran a las familias, colaboran estrechamente con las fuerzas de seguridad y funcionan como un altavoz colectivo que no permite que ningún caso se olvide.

“Nadie está preparado psicológicamente para vivir día tras día con la experiencia de tener un familiar desaparecido.
Necesitamos una página final para poder continuar. Nuestro día a día consiste en aprender a sobrevivir.”
Esta frase, compartida por la asociación en su web, resume la emoción y presión que muchas familias arrastran. SOS Desaparecidos no solo ayuda a encontrar, también acompaña y da voz a quienes se encuentran es esta situación cubierta de incertidumbre.
anar
Una Linea Directa
En la angustiosa búsqueda de un menor desaparecido, cada minuto cuenta. La Fundación ANAR se convierte en ese primer apoyo vital cuando las familias no saben a dónde recurrir.
A través de la línea 116000, especialmente habilitada para este tipo de casos, ofrecen una escucha activa, asesoramiento inmediato y contención emocional para aquellos que lo necesiten. Este número, de alcance europeo y destinado específicamente a casos de menores desaparecidos, está gestionado en España por la Fundación ANAR, que, solo en 2023 atendió 1.069 casos diferentes de menores desaparecidos o en riesgo de desaparición.
Pero su labor no termina ahí. ANAR activa protocolos de colaboración con fuerzas de seguridad y entidades especializadas, facilitando la coordinación y agilizando la difusión de información crítica para la localización del menor. Su intervención puede marcar la diferencia entre la angustia prolongada y una resolución rápida. Además, comprenden que una desaparición no solo afecta al menor, sino a todo su entorno. Por eso, ofrecen acompañamiento terapéutico especializado para las familias, ayudándolas a gestionar el impacto psicológico y emocional de la situación.
Su compromiso también alcanza la prevención: impulsan campañas de sensibilización social y promueven medidas para reducir el riesgo de desapariciones entre menores. En definitiva, ANAR es mucho más que una línea de emergencia. Es un aliado para las familias, ofreciendo no solo respuestas, también un sostén humano y profesional durante el proceso de búsqueda.
qsd global
Del foco mediático a la acción continuada
Quién Sabe Dónde Global no nació de una idea: nació de una urgencia
Hablar de QSD Global es hablar de compromiso, y búsqueda. Fundada por el periodista Paco Lobatón, esta fundación nace del convencimiento de que ningún desaparecido debe caer en el olvido y de que la sociedad debe involucrarse activamente en cada uno de los casos. Lobatón, que durante años dio visibilidad a historias de desapariciones en el programa Quién Sabe Dónde, decidió ir más allá y orientar ese impacto social en una estructura organizada, con recursos, herramientas y voz propia, creando la fundación que heredó el nombre del proyecto televisivo que anteriormente presentaba.
A través de su testimonio, se entiende no solo la dimensión del problema, sino también la urgencia de actuar, de escuchar a las familias y de impulsar cambios reales. En los siguientes fragmentos, Paco Lobatón reflexiona sobre el origen de QSD Global, la necesidad de apoyo institucional y los cambios a lo largo de los años.
Una fundación para conectar familias y construir puentes con las instituciones
Una problemática de gran impacto social, como lo demuestran los datos
Los medios existen para conectar a la sociedad y atender sus intereses comunes
Más conciencia y más medios
Las herramientas principales existen, se necesita que la ciudadania las conozca y las pueda utilizar
AFADECOR
Del dolor a la acción
Detrás de muchas asociaciones que buscan a personas desaparecidas hay historias personales.
En muchos casos, son las propias familias quienes, al no encontrar respuestas, deciden transformar su dolor en acción.
Ese es el origen de AFADECOR, la Asociación de Familias y Amigos de Personas Desaparecidas de Córdoba. Fue creada por Isidro Molina y Rosa Sánchez, padres de Paco Molina, el joven de 16 años desaparecido el 2 de julio de 2015 en Córdoba. Desde entonces, su lucha no se ha detenido.
AFADECOR ofrece apoyo emocional, orientación y acompañamiento a otras familias que atraviesan esta misma pesadilla. También impulsa campañas de concienciación social y colabora con entidades públicas para mejorar los protocolos de actuación en los municipios. Además, colabora con la Fundación QSD Global en programas de prevención, formando a policías, docentes, trabajadores sociales y ciudadanía para que sepan cómo actuar ante una desaparición.
Esta asociación es un ejemplo de cómo la perseverancia puede convertirse en motor de cambio. Un grupo que nace del dolor, pero que trabaja cada día para que ninguna familia tenga que vivir esta situación en soledad.
