Menores DESAPARECIDOS En España: la búsqueda que nunca termina

Casi el 50% de las desapariciones
En el 2024 el 49,4% de las desapariciones nacionales fueron de menores.

Menores de entre 13 y 17 años
Este segmento poblacional es el que cuenta con más desapariciones, de todas las denuncias registradas en el último año, 7.547 eran de este grupo.

Más de 3.068 casos activos
Los últimos registros del Ministerio del Interior recogieron a finales de 2024 algo más de 3.000 casos. Después de los primeros meses de 2025, los desaparecidos han aumentado.
Cada menor desaparecido es una urgencia, no una estadística

Cristina Bergua, Marta del Castillo, Yéremi Vargas, David Guerrero conocido como el “niño pintor”, Josué Monge o Paco Molina son algunos de los nombres más reconocidos en España cuando se habla de menores desaparecidos. Todos ellos continúan en paradero desconocido y son un pequeño porcentaje de una gran problemática actual.
La desaparición de menores en España constituye un conflicto social de gran relevancia y sensibilidad, que afecta tanto a las familias que lo sufren en primera persona, como a la sociedad en su conjunto. A diferencia del fallecimiento, la desaparición es una herida abierta que no cicatriza, marcada por la incertidumbre y el dolor prolongado. Cada año, cientos de niños y adolescentes desaparecen en circunstancias diversas, generando una profunda preocupación y poniendo a prueba los mecanismos de prevención, búsqueda y protección establecidos por el Estado y las organizaciones especializadas. Este fenómeno, aunque no siempre ha sido visibilizado en su magnitud, plantea interrogantes sobre la eficacia de las instituciones públicas, la política y el papel de la ciudadanía en la protección de los menores.
En el contexto español, las desapariciones de menores pueden deberse a múltiples causas: fugas voluntarias, secuestros parentales, captaciones por redes de explotación, accidentes o situaciones de vulnerabilidad extrema. A pesar de los esfuerzos institucionales y el desarrollo de protocolos de actuación, la complejidad de estos casos dificulta su resolución rápida y efectiva.
Según los últimos datos oficiales del Ministerio del Interior, en 2024 se registraron 16.147 denuncias por desapariciones en España de las cuales el 49,4% correspondieron a menores. Aunque la mayoría de estas desapariciones se resuelven a los pocos días, un porcentaje significativo permanece sin esclarecer, generando una incertidumbre que parece haberse enquistado, sin avances ni pistas que logren que las familias puedan ver un final. Actualmente según el informe del 2025 del Centro Nacional de Desaparecidos (CNDES), existe un total de 6722 denuncias consideradas activas, es decir, casos de desaparición sobre los que existe una investigación policial en vigor. Las denuncias activas de menores representan el 45,7% del total, es decir actualmente todavía hay alrededor de 3068 casos activos relacionados con la desaparición de un menor.
Cada vez más, las publicaciones de alertas sobre una persona desaparecidas se hacen más visibles, ya no solo se ven en las calles, también aparecen en las redes sociales, dónde miles de personas llegan a interactuar con la publicación, generando un gran impacto en la ciudadanía sobre todo en uno de los grupos más vulnerables de la sociedad, que son los menores de edad, estos son los que están más presentes en internet y también los más vulnerables ante una desaparición.
Pese a la gravedad del asunto, difícilmente vemos casos que logren tener una relevancia y conocimiento nacional y es que, sin eso, muchos de estos caen en el olvido. Ante la desesperación de los familiares, son ellos mismos los que buscan la manera de seguir manteniendo la búsqueda activa, con la ayuda de las diferentes asociaciones que se han ido creando con voluntarios, psicólogos, padres afectados, abogados y servicios sociales. ANAR, SOS Desaparecidos, QSD Global y NISDE, son algunas de las asociaciones más grandes, que junto a los cuerpos de seguridad del estado y en CNDES trabajan por encontrar a todos los menores que se encuentran en paradero desconocido actualmente.
patrones y tendencias
Teniendo en cuenta los datos públicos de los últimos años sobre las desapariciones de menores en España y diferentes estudios que se centran en las personas desaparecidas, se puede identificar un patrón y factores asociados a estos casos. Analizando variables demográficas y policiales, incluyendo sexo, edad, nacionalidad y lugar , así como detalles relacionados con la intervención policial y el tiempo transcurrido hasta la localización, se puede elaborar una estimación a lo que sería un perfil con determinadas características de los menores desaparecidos en España.

Perfil de un menor desaparecido
Inspirada en las características más comunes de los menores desaparecidos, la imagen de la izquierda ha sido generada con Inteligencia Artificial para dar rostro a uno de tantos niños que podrían estar desaparecidos en España. Una representación que busca recordar que, detrás de cada caso, hay una historia que no se debe olvidar.
La mayor cantidad de menores desaparecidos suelen tener entre 13 y 17 años, con una ligera predominancia de varones. Según los datos del 2024, el 52,8% de las desapariciones de menores fueron del género masculino y el 47,2% femenino. La mayoría de los menores desaparecidos son de nacionalidad española. En el caso de los motivos de la desaparición suelen estar asociadas a factores como conflictos familiares, problemas escolares, influencias de grupos o situaciones de vulnerabilidad social. Muchas de estas desapariciones se resuelven en pocos días, aunque existe un porcentaje significativo de casos que permanecen abiertos durante periodos más prolongados.
Es importante destacar que, aunque las desapariciones de menores suelen resolverse favorablemente, existe una proporción de casos con desenlaces fatales, lo que resalta la necesidad de medidas preventivas y de protección específicas para este grupo de población.
Distribución
El siguiente mapa muestra una representación visual del número de menores desaparecidos por comunidad autónoma en España, según los datos que ofrece el CNDES. Utilizando una escala de colores, el mapa permite identificar de forma rápida las regiones con mayor concentración de desapariciones notificadas.
Nota importante:
Los datos reflejados no incluyen las más de 3000 denuncias activas que aún no han sido registradas oficialmente en los datos estadísticos públicos. Esto significa que las cifras del mapa realmente podrían ser aún mayores, especialmente en comunidades con alta rotación o movimiento de población.
Aun con esta limitación, el mapa ofrece una visión clara de cómo se distribuyen estos casos en el territorio nacional, destacando aquellas zonas donde la problemática es más visible y preocupante.
